Prado Negro – Jinestral

Excursión realizada el día 19 de febrero 2017.

Se trata de un trayecto de dificultad media baja da comienzo y finaliza en Prado Negro, en la Sierra de Huétor. La distancia que se pretendía cubrir se situaba en torno a los 14 km., si bien la efectivamente realizada no debió de llegar a los 10 km.

Pese a que las previsiones del tiempo no eran muy buenas decidimos, como cada domingo, mantener la propuesta inicial de nuestro calendario que consistía en un itinerario que partía de Prado Negro, subía hasta el Cortijo de Pedro Andrés y tras elevarnos por la Sierra Arana regresaba al punto de inicio pasando por el Peñón de la Cruz.

A pocos kilómetros del inicio comenzaron las dificultades puesto que el día anterior había llovido mucho y el suelo formaba lodazales. El barro se pegaba a nuestras botas y añadía peso y dificultad al avance, pese a lo cual no nos queríamos rendir.

jines001

Superado el Cortijo de Pedro Andrés y no muy lejos de las estribaciones orientales de Sierra Arana comenzó a soplar un viento frío e inclemente que nos obligó a cobijarnos junto a unas peñas. Pero no acabó aquí la cosa. Una espesa y húmeda niebla decidió acompañarnos a ratos para dificultar aún más la marcha. Atacados por tantos frentes aprovechamos para darnos un descanso, desayunar y valorar las opciones que teníamos disponibles. Algunos habían tenido suficiente para entonces y decidieron regresar al punto de inicio con la idea de buscar alternativas a la subida. El resto del grupo, por casualidades del destino, sumamos el significativo y algo mágico número doce. Y empezamos a subir.

jines009

El terreno cambió gradualmente y quedaron atrás los barrizales para transformarse en pedregales. Según ascendíamos, de manera pronunciada, por los llamados Tajos de Medialuna, la niebla comenzó a cubrirnos, ahora sí como un velo en la vista que nos obligaba a reunirnos cada pocos metros para que nadie se extraviase.

jines000
Unos metros más allá se perdía el contacto visual.

jines004

En torno a los 1800 metros alcanzamos la cima de esa parte y nos dirigimos lentamente hacia el oeste, en un ligero ascenso que aún nos colocaría en los 1900 m. El viento, para entonces, sopló con mayor furia y nos azotaba y desequilibraba cada vez que nos colocábamos a su merced en alguna cresta, así que extremamos las precauciones todavía más.

jines005
Detalle de hielo agarrado a la maleza.
jines006
Reagrupados junto al árbol de la escarcha.
jines007
De repente aclara por el norte y podemos contemplar algo del panorama lejano, pero dura poco.
jines008
¿Por la derecha o por la izquierda?

Los apenas 2 kilómetros, en realidad menos, que nos separaban del Jinestral, se nos hicieron larguísimos y aunque nos veíamos fuertes y capaces de terminar, consideramos que la prudencia dictaba buscar el modo de perder altura y reducir la excursión.

En algún punto más hacia el oeste, mucho antes de llegar a la Cabeza del Caballo, conseguimos encontrar un paso para comenzar a descender. Se veía complicado pero viable y lo seguimos despacio hasta descender por completo de la Sierra Arana.

jines010
De regreso se perfila en la lejanía la silueta del Majalijar.

Finalmente, retomamos el camino de la mañana y retornamos al aparcamiento de los vehículos en los que nos habíamos desplazado.

jines011

Al terminar la excursión se entremezclan sentimientos encontrados. Por un lado, la idea de que hay que regresar para intentarlo de nuevo en una jornada más propicia porque no cabe duda de que pese a las dificultades del terreno el itinerario merece mucho la pena. Por otro, que pese a todo ha sido un día divertido y aventurero que, al menos yo, no me querría haber perdido. Jornadas como esta son de las que entran a formar parte de la épica que luego provocan frases como “si dices que esto es niebla y viento es que tú no estuviste con los doce en el Jinestral“. Como se decía y todavía se dice, que nos quiten lo “bailao” 🙂

La Desbandá

Excursión realizada los días 11 y 12 de febrero 2017.

Se trata de un trayecto de dificultad baja a lo largo de dos etapas que dan comienzo en Almuñécar, termina el primer día en Motril y finaliza en Castell de Ferro. La distancia cubierta se situó en torno a los 28 km. el primer día y a los 23 km. el segundo.

La presente entrada del blog no corresponde a una salida programada en nuestro calendario y organizada por el Club Senderos. No obstante fuimos varios integrantes del club los que participamos en algunos tramos de la marcha y he querido dejar constancia de la experiencia.

La Desbandá es el nombre que recibe uno de los más tristes episodios de la guerra civil, el éxodo desde Málaga y alrededores en dirección a Almería de numerosa población, temerosa de represalias por parte del ejército sublevado y sus aliados italianos. Durante el transcurso de la misma se produjeron miles de muertos como consecuencia de la acción combinada de la aviación fascista y los buques españoles que bombardearon y cañonearon sin contemplaciones a la masa humana de civiles.

En conmemoración y recuerdo de las víctimas la Federación Andaluza de Montañismo junto a numerosas instituciones y Ayuntamientos ha organizado una ruta de senderismo que transcurre, en la medida de lo posible, por los mismos parajes que tuvieron que transitaron aquellos que buscaban refugio en la zona republicana. Para más información se puede visitar el siguiente enlace: I Marcha de Senderismo La Desbandá (pdf)

1º DÍA (ALMUÑÉCAR – MOTRIL)

Pese a que la marcha salió de Málaga el 7 de febrero, no todo el mundo se podía unir un día de diario y para hacer completa la misma. No obstante algunos valientes incluyendo a nuestra presidenta así lo hicieron. El resto de los componentes de Senderos Club nos reunimos con el grupo el día 11 en Almuñécar.

Nos encontramos un día algo tristón y nublado, que descargaba débilmente lluvia a ratos, pero tras desayunar y prepararnos echamos a andar.

desbanda001

desbanda002
Desde la costa nos contemplan las gaviotas. A lo lejos se aprecia el temporal

Vamos bordeando la costa y dejando atrás, sucesivamente, las playas de Velilla, el Tesorillo, Pozuelo y Calabajío. Entre estas dos últimas hacemos una pequeña parada para reagruparnos.

desbanda003
En el lugar de la parada, un parquecillo, hay una placa conmemorativa
desbanda004
Nuestro grupo

Más adelante hay un corto pero muy bonito tramo, entre las playas de Cabria, que se agarra a las últimas rocas, ya junto al mar.

desbanda006

Toca ahora un tramo de ascenso, engalanado de buganvillas y flores de azahar en sus márgenes. Avanzamos acto seguido por un sendero hacia la Torre del Diablo o de los Diablos.

desbanda007

desbanda008

desbanda009

desbanda010

Panorama desde las inmediaciones de la torre.

A continuación descendemos hacia la playa Barranco de Enmedio.

desbanda011
Descenso.

A partir de este punto deja de llover intermitentemente, como hasta entonces, y progresamos a buen paso hasta el punto habilitado para hacer avituallamiento, junto al Hotel Salobreña. Allí nos damos un ligero descanso y reponemos líquidos.

Seguimos adelante en dirección Salobreña.

desbanda012
El grupo entrando a Salobreña.
desbanda013
Castillo de Salobreña visto desde la playa.

Finalizamos esta parte del recorrido justo al traspasar el río Guadalfeo. Allí tiene lugar un acto de homenaje que incluye el testimonio de algunas de las personas que vivieron la desbandá, por entonces niños asustados y hambrientos. Impresiona escuchar su vivencia y las azarosas circunstancias que aún les aguardaban al terminar aquella terrible huida.

desbanda014
Acto de homenaje.

Tras el emotivo acto descendemos y hacemos una nueva parada para comer. Allí se encuentra la desembocadura del Guadalfeo, ahora tranquila, hace 80 años testigo mudo de la desesperación que vivieron muchos, acosados por las tropas italianas, obstaculizados por su creciente cauce.

desbanda015
Desembocadura del Guadalfeo.
desbanda016
Nuestro grupo descansa junto al cañaveral del Guadalfeo.

Desde allí nos dirigimos hacia Motril, si bien los aguaceros de los días anteriores obligaron a realizar un trazado un tanto zigzagueante, lo que aumentó la distancia inicialmente prevista. Una vez allí descansamos en el polideportivo cedido por el Ayuntamiento para pasar la noche.

 

2º DÍA (MOTRIL – CASTELL DE FERRO)

El tiempo desapacible continúa al levantarnos, aunque nada comparado con las fuertes tormentas que hubo durante la noche. Desayunamos y finalmente damos comienzo a la etapa en dirección a Torrenueva.

desbanda017
En camino.
desbanda018
Llegamos a la playa.
desbanda018_2
A lo lejos se vislumbra Torrenueva.

desbanda019

desbanda020

desbanda021
Playa de la Joya, con un impresionante cubo de dudosa función.

Pasada la playa de La Joya ascendemos para recorrer un tramo de la antigua carretera de Almería. Con la construcción del túnel este camino resultó abandonado y hoy constituye un paraje melancólico, de pedazos de asfalto quebrado, quitamiedos de piedra agrietados y panorámicas al mar. No lejos se destaca un pequeño faro.

desbanda022
La larga fila atraviesa la antigua carretera hacia Almería.
desbanda023
1935

Al terminar esta parte del recorrido enfilamos de nuevo a las playas. Más adelante nos aguarda el llamado Castillo de Carchuna. Allí uno de los voluntarios de la organización nos da cuenta de un curioso episodio de rescate de prisioneros sucedido en la guerra civil.

desbanda024
Castillo de Carchuna.

De nuevo en el camino, mantenemos un buen paso en dirección a Calahonda, donde nos espera la comida.

desbanda025
Farillo de Calahonda.

Tras degustar una rica paella y recuperar fuerzas, toca el último esfuerzo. Hasta el momento la práctica totalidad de la jornada habíamos andado por terreno llano. Ahora toca superar cierto desnivel para acercarnos a la meta del día: Castell de Ferro.

Por el camino encontramos otra posición defensiva, desvencijada, de época de la guerra. Creo que se trataba del Barranco del Torilejo. Superado este punto nos acercamos a la Autovía del Mediterráneo y vamos en paralelo. Después nos espera un nuevo ascenso que desemboca junto a un pequeño embalse. Por fin contemplamos Castell de Ferro.

desbanda026
Castell de Ferro desde las alturas.

Allí nos reciben con los brazos abiertos vecinos y miembros de protección civil que nos guían hasta la plaza de España, donde nos esperan representantes de las instituciones locales y una rica sorpresa en forma de chocolatada.

desbanda027
Entrando en Castell de Ferro.

Lamentablemente este cronista tenía que tomar el autobús de regreso a Granada y apenas pudo disfrutar de esta parte de la jornada. Tocó hacer una rápida despedida y salir de modo algo apresurado dados los horarios y la necesidad de recuperar la mochila principal que se encontraba en otra ubicación.

Con cierta sensación de nostalgia transcurrió la vuelta, según oscurecía y comenzaba de nuevo a llover. Iba a echar de menos levantarme otro día más y ponerme en camino con los que aún continúan la marcha. Vaya desde aquí mi reconocimiento, ánimo y apoyo.

Tres Güájares

Excursión realizada el día 22 de enero 2017.

Se trata de un trayecto de dificultad media que da comienzo y termina en Güajar Fondón. La distancia cubierta se situó en torno a los 17 km.

En esta ocasión los miembros del club Senderos decidimos trasladar nuestras andanzas a la zona que hay entre el Valle de Lecrín y la costa. Para aquellos que no conocíamos la zona nos sorprendió descubrir ese vergel medio escondido en el valle que forma el río Toba, lugar propicio donde se asientan los Güájares.

Mientras en Granada soportamos un duro invierno, hijo de la ola de frío polar que se ha asentado estos días en el este de la península, en esta zona refugiada ya brotan las primeras flores, se despiertan los almendros y, en fin, se intuye la primavera.

Iniciamos el camino en el primer Güájar, el apellidado Fondón, en donde dejamos los vehículos. Atravesamos sus calles y nos dirigimos hacia el oeste por una zona verde y fresca, especialmente a estas horas de la mañana.

guajares017

guajares001

Dejando a un lado a algún atareado vecino en su bancal, el paraje se espesa entre olivos, aguacates y, aquí y allá, almendros. Más adelante se unirán a ellos los brezos en flor.

guajares003
Los almendros florecen en la zona
guajares004
Flor del Brezo

Nuestro camino tiene como primer hito importante la visita del Castillejo.

guajares019

No nos engañe su nombre pues no era castillo en este caso sino conjunto de viviendas de época almohade, eso sí, cercado y fortificado como se intuye en su entrada con el característico doble recodo con función defensiva.

guajares005
Ruinas del Castillejo
guajares006
Aljibe del Castillejo
guajares007
Detalle de escaleras conservadas en el Castillejo

En este lugar desayunamos y no lo hacemos solos. Por un lado había otro numeroso grupo disfrutando del día y el lugar. Por otro, un algo despeluchado y no muy limpio, pero alegre y vigoroso can, decidió acompañarnos todo el trayecto.

Tras un rato de fotografía y disfrute del sol, seguimos. Dejamos a la derecha el sendero que desciende directo a Güájar Faragüit y nos ponemos en dirección noroeste. Pronto damos con una zona de fuerte ascenso en torno a la llamada Cuesta del Quemado. 200 metros de desnivel después nos encontramos junto al Mirador de la Viñuela, que tras otra cuestecilla nos permite contemplar casi todo el valle y ofrece una postal de Güájar Alto.

guajares018
Foto de grupo desde el primer altozano, cerca del Mirador de la Viñuela
guajares008
Alisarum vulgae, conocida entre otros nombres como candil o candijela

Volvemos a nuestro itinerario y caminamos por el bien señalado aunque algo abrupto sendero que nos adentra entre pinos, atraviesa el Barranco de la Sima y, tras otro ascenso, vuelve a bajar hacia el Barranco de la Fuente Santa, ya en las inmediaciones de Güájar Alto.

guajares009
Sendero ascendente entre los dos barrancos

Nos detenemos en este bonito pueblo para comer. Repuestas las fuerzas nos toca ahora caminar un tramo de la carretera GR4300, con mucho cuidado y apreciando las moles que cercan el valle y las plantaciones de cítricos que bordean el camino. En la zona que da al río de la Toba hay numerosos juncos también.

En determinado momento ascendemos por la izquierda para alcanzar la acequia del río Toba y disfrutar de unas excelentes vistas. También nos evita seguir en el asfalto.

guajares010
Cascada de la Toba
guajares011
Punto de salida de agua en donde se inicia la cascada

Como el día acompaña, es un placer que tomamos con calma el de seguir andando por esta zona puesto que sabemos que, no muy lejos, está el final de nuestra excursión. Toca descender, pasando por una era reconvertida en bonito mirador. Gracias a nuestro compañero canino detectamos que a punto estamos de dejar el sendero que nos lleva por la parte baja de una Güájar Faragüit que nos da la bienvenida con su tranquilidad. No son solo los gatos, perezosos y con los ojos entrecerrados, o el hombre mayor que toma el sol apoyado en la pared; parece que allí hasta el tiempo prefiere tomarse las cosas con calma.

guajares012
Almendro en todo su esplendor
guajares013
Calle en Güájar Faragüit
guajares014
Estrecheces
guajares015
Gato ninja
guajares016
Mirador de la Cruz

Salimos del pueblo y ya es poca la distancia que nos separa de las calles de Güajar Fondón y de los coches. Parece mentira todo lo que esconde este bonito valle que invita a relajarse y a disfrutar.

Como siempre, gracias a todos los que ponen sus fotos a disposición de este bloguero. En especial a Rafael a quién he tomado tres instantáneas.

Trevélez – Bérchules – Cádiar

Excursión realizada el día 15 de enero 2017.

Se trata de un trayecto de dificultad media-baja que da comienzo en Trevélez y finaliza en Cádiar. La distancia cubierta se situó en torno a los 17 km.

El domingo comenzamos la travesía en el bonito y montañero pueblo de Trevélez, en las Alpujarras granadinas. Tras abrigarnos adecuadamente para afrontar los rigores de estos días, enfilamos hacia el sur por la carretera, pasado el puente. Pronto nos desviamos hacia la izquierda y comenzamos el ascenso.

trevel001
Vista de Trevélez

Pronto nos encontramos con la Acequia de Cástaras pero la abandonamos puesto que nuestra meta se encuentra en las alturas, hacia el llamado Portichuelo. Según avanzamos y gracias al despejado y brillante día, podemos contemplar kilómetros y kilómetros de distancia. Las cumbres nevadas de nuestra sierra deslumbran en la lejanía.

trevel002
Foto de grupo

Avanzamos cada vez más hacia el sureste y arriba. En las umbrías nos esperan peligrosos tramos de nieve dura, casi hielo, que dificulta el tránsito y obliga a extremar la precaución.

trevel009

Tras elevarnos unos 600 metros sobre el nivel de Trevélez finalizamos la ascensión y nos dirigimos a un mirador, formado por lo que parece una especie de cortafuegos, en el paraje que linda con Cerro Redondo. El panorama que se ofrece a nuestros ojos resulta impresionante. A lo lejos el mar dorado por efecto del sol, se diluye a los lados por el azul y, si fijamos bien la vista, nos permite incluso contemplar pequeños puntos en forma de barco y atisbos de la costa africana.

trevel004

Proseguimos en dirección este por un sendero bien claro, cubierto en algunos tramos por testaruda nieve.

trevel010

Más adelante los pinos contemplan nuestro paso.

trevel003

trevel006

Prácticamente el resto de la ruta transcurre en ligero descenso y por camino señalado, por lo que resulta un paseo sosegado. En alguna zona se contempla algún vallado con caballos o vacas en su interior.

trevel005

Y por fin llegamos a Bérchules, pueblecito agradable en el que paramos para comer.

trevel007
Chimenea característica de las Alpujarras en primer término. El mar al fondo, detrás de las montañas

Terminamos de comer y atravesamos este pueblo y Alcútar. Poco después comenzamos a bajar y dejamos a los lados campos de almendros, para encontrarnos con el río Cádiar o más conocido como Guadalfeo, aunque ambos nombres recibe. Se puede cruzar por un desvencijado y algo inseguro puente de tablas de madera, o aprovechando que no viene crecido, por las piedras.

trevel008
Puente para valientes

Retomamos dirección sur siguiendo el curso del río durante un rato. No mucho después giramos para visitar, siquiera brevemente, las calles de Narila, aquellas que vieran alzarse en el S. XVI a Abén Humeya. Tiene un santuario que merece visita pero esta vez lo dejamos estar.

Desde allí volvemos a descender hacia el río y llegamos en poco tiempo a las estribaciones de Cádiar. Nos adentramos en este pueblo, ya más moderno y populoso que los anteriores, y llegamos finalmente al punto final de nuestra andadura, junto a la carretera principal.

Como en ocasiones anteriores deseo agradecer a los componentes del club la puesta a disposición de sus fotos, en especial a Rafael, autor de varias de las que aparecen en esta entrada.

Nívar – Sierra de Huétor

Excursión realizada el día 8 de enero 2017.

Se trata de un trayecto de dificultad media-baja que da comienzo y finaliza en la localidad de Nívar. La distancia cubierta se situó en torno a los 18 km.

Acabadas las fiestas de esta época tocaba retornar al campo y continuar con la otra mitad de nuestro programa. En esta ocasión regresamos a la Sierra de Huétor, un lugar del que es difícil cansarse y que, en esta época del año, ofrece panorámicas incomparables de Sierra Nevada.

Dimos comienzo a nuestra andadura en las cercanías de Nívar. La mañana se presentaba fría pero agradable, sin asomo de nube en el horizonte. Comenzamos un ligero ascenso por la cara suroeste de la Sierra de la Yedra y tras superar unos 150 metros de desnivel nos fuimos dirigiendo en dirección norte y noreste siguiendo la falda de dicha sierra. En esta parte de la excursión se aprecia Cogollos Vega y los impresionantes cerros que limitan al este con la población.

nivar001
Cogollos Vega
nivar002
Peñón de la Mata

Allí caía el sol que a nosotros nos faltaba por la mañana, dado que paseábamos por una bonita umbría en la que, aquí y allá, destacaba en el suelo el blanco de la escarcha.

nivar003
Zonas con escarcha
nivar004
Detalle: piñas con escarcha

Seguimos bordeando toda la sierra por el sendero que lleva a Carifaquín y desde ahí ascendemos a la cresta para llegar al Cerro de la Yedra. En su entorno se encuentras unas trincheras de la guerra civil de las que se conservan bastantes restos, siendo tal vez el más curioso las escaleras que se cimentaron al cobijo de una roca.

nivar007
Escalera de las trincheras de la Yedra
nivar005
Corredor de acceso a nido de ametralladora orientado al Peñón de la Mata
nivar006
Interior del nido de ametralladora
nivar008
Puesto de vigía oculto en la roca. Foto solo apta para valientes 🙂

Desde allí descendemos un poco para aprovechar el carril que va en dirección este hasta determinado punto en el que se bifurca. Nosotros elegimos en el cruce el camino que se dirige al sur hasta la llamada Loma de Juan. En ese punto rodeamos otro cerro para visitar el abandonado Sanatorio para tuberculosos de la Alfaguara.

nivar009
Llegando a las ruinas del sanatorio

El lugar, desolado, es bien conocido por sus famosas leyendas acerca de fantasmas y espíritus, lo que le ha convertido en un punto neurálgico de cualquier mapa de sucesos paranormales en España.

nivar010
Pues no, no aparece ningún ectoplasma en la foto y mira que lo intenté
nivar011
Techo apenas agarrado a la parte superior. Me ha tentado poner algún fantasma en la foto, no lo voy a negar

Dejando a un lado el mundo del más allá, en el de más acá lo que sí se ofrece en el lugar es un estupendo mirador a Sierra Nevada, cubierta de nieve.

Seguimos rodeando el cerro y se llega a la Fuente Fría que estaba cortada este día. Es un paraje bonito, ahora lleno de musgo y fresco.

Nuestro camino regresa a la Loma de Juan y se dirige a la zona de la Alfaguara. Dejamos el campamento a la derecha y enfilamos hacia la Cueva del Agua en un continuo pero apacible ascenso. Al llegar tenemos otra vez ocasión de contemplar los alrededores y, por supuesto, Sierra Nevada, sin obstáculo montañoso que reduzca la visibilidad. Es, probablemente una de las vistas más despejadas y amplia que se puede tener de la sierra.

nivar012

También se encuentra allí la conocida cueva que da nombre al paraje, cerrada para evitar su deterioro. Parece que el lugar fue utilizado desde muy antiguo y reaprovechado como escondite durante la guerra civil. Un poco más arriba de este lugar paramos para comer.

Terminado el ágape nos ponemos las mochilas de nuevo y seguimos el sendero hacia el oeste. Siguiendo el mismo daríamos una vuelta que nos llevaría a la Cruz de Víznar pero nosotros lo abandonamos para llegar a la Cruz de Alfacar, a unos 1490 metros de altitud. De nuevo el paisaje exige una parada para la contemplación y para las fotos de rigor. En la lejanía, desde tan privilegiada atalaya, llega a vislumbrarse el Pantano de Cubillas.

nivar013
Aquí pensé en Iwo Jima. Así están las cabezas

Desde aquí toca ir descendiendo, aprovechando el Barranco del Puerto que se encuentra al norte de la cruz, llegar a la carretera e irla cruzando con cuidado, entre encinas y olivos, mientras contemplamos cuevas y escaladores en las paredes que nos cercan. Finalmente llegamos al punto en el que dejamos los coches.

Güejar Sierra – Jarales – Granada

Excursión realizada el día 11 de diciembre 2016.

Se trata de un trayecto de dificultad media-baja que da comienzo en Güejar Sierra y finaliza en Granada capital. La distancia cubierta se situó en torno a los 16 km hasta la altura de Puente Verde.

En esta ocasión nos desplazamos por medio de autobús de línea hasta Güejar Sierra, uno de esos pueblos con un encanto especial y sabor montañero, que da acceso a múltiples rutas a uno y otro lado del Genil.

Una vez allí nos pertrechamos prudentemente contra el frío aunque al final no hubo tal. Desde el lugar en el que nos dejó el autobús ascendemos junto a la plaza principal del pueblo y ascendemos por la izquierda. Es esta la parte de mayor desnivel, llevadero no obstante. En breve queda a nuestras espaldas el pueblo y algo más al oeste, el pantano de Canales. Proseguimos.

jarales000

El ascenso nos lleva junto al Cerro de las Trincheras y nos ofrece las primeras panorámicas de la Sierra, hoy haciendo honor a su nombre, Nevada. El sol y el cielo despejado. Poco más puede pedir el caminante.

jarales003

Aún nos elevamos otro poco y ascendemos al Alto de los Jarales, nuestro techo de hoy, que ronda los 1475 metros.

jarales001

Hacemos descanso y desayuno en este punto.

jarales008r

Podemos dirigir la vista al noroeste y vislumbrar la Sierra de Huetor, Huetor Santillán, las minas a cielo abierto, Quentar… Al sur el Embalse de Canales y más hacia el este, la cara norte de Sierra Nevada y sus picos brillantes de nieve. Al oeste, el terreno sigue un continuo descenso y puede ya intuirse en la lejanía, Granada.

jarales002
Vista hacia el oeste desde el Alto de los Jarales

Escondidas, entre la poca maleza que crece en estos altozanos, pueden encontrarse aquí y allá algunas setas. Por lo demás la vegetación es escasa.

El sendero, de ahora en adelante todo descenso, nos lleva primeramente a una caseta y más tarde, siguiendo el cresteo, hasta el Alto de Crucero Gallo, que cobija por el norte al pueblo de Pinos Genil.

jarales004
Caseta
jarales009r
Cresteando
jarales005
Cruz en el Alto de Crucero-Gallo. Al fondo el embalse de Canales y Sierra Nevada.

Tras una bajada algo más dificultosa por el estado del sendero llegamos a una pista zigzagueante que nos da la opción de bajar a Pinos Genil o seguir hacia el este. Nosotros debemos continuar por esta última.

Según bajamos nos empezamos a ver rodeados de algunos árboles, especialmente olivos, cuyas aceitunas andan ahora vareando pues es época.

jarales006
Olivo cargado de frutos

Llegamos a la estribación de la carretera que habremos de cruzar, pero justo antes dejamos a un lado las ruinas de lo que fue una fábrica de papel, al parecer llamada en su tiempo “El Blanqueo”. Hoy día su enhiesta torre se erige testigo mudo de la labor empresarial y filantrópica de la familia Wilhelmi. Aunque la fábrica la fundó Fernando Wilhelmi, durante cierto tiempo la dirigió la interesante, avanzada y hoy día algo olvidada Berta Wilhelmi, aquella a la que hoy día asocia todo el mundo en Granada al Sanatorio de Tuberculosos de la Alfaguara y por motivos harto espurios para sus merecimientos. Otra de tantos “granadinos” nacidos fuera, como el Duque de San Pedro Galatino, enamorados de Granada, y terriblemente dejados a un lado con el paso del tiempo salvo, quizás, en Pinos Genil. Vaya desde aquí mi reconocimiento y admiración. Para quienes deseen conocer un poco más de Doña Berta:

https://granadapedia.wikanda.es/wiki/Berta_Wilhelmi
http://lanaranjadelazahar.blogspot.com.es/2008/10/berta-wilhelmi-1858-1934.html

jarales007
Ruinas de la fábrica de papel

Disculpen la digresión: estábamos cruzando la carretera. Llegamos a un campo de fútbol de arena, lo circunvalamos y atravesamos después un puente a la altura de la unión del Aguas Blancas y el Genil. Proseguimos en dirección oeste por un bonito paraje típico de vegetación ribereña otoñal mientras dejamos Cenes de la Vega hacia el norte. No tardamos en alcanzar las estribaciones de la capital granadina en la que popularmente se conoce como avenida o carrera del Colesterol por motivos obvios.

jarales009r2

Desde aquí existen variantes como el ascenso al Cerro del Sol o visitar la Fuente de la Bicha y ascender para salir hacia El Serrallo. Nosotros optamos por terminar la excursión saliendo al Paseo de la Bomba y desde ahí a nuestras respectivas casas.

Aprovecho para agradecer a Rafael sus fotos, algunas de las cuales he tomado prestadas para esta entrada.

 

Venta Vicario – Barranco Fonfría – Picón de Gor

Excursión realizada el día 20 de noviembre 2016.

Se trata de un trayecto de dificultad media-baja que da comienzo y finaliza en la salida XXX de la A-92, junto al bar restaurante Venta Vicario. La distancia cubierta se situó en torno a los 18 km.

El campo por fin se ha vestido de otoño y tuvimos la suerte de disfrutarlo el pasado domingo a lo largo de toda la excursión. Para ello nos vimos obligados a madrugar un poco más de lo normal dado que el punto de inicio se encontraba a una hora de coche de Granada. En concreto en una salida de la A92 en dirección Guadix, ya pasado el desvío 20 hacia Gor. La coincidencia del nombre del Picón que pensábamos visitar y la existencia de dos ventas con el mismo nombre parece haber estado en la base del error que llevó a algunos a equivocar la ruta.

Por fin reunidos dimos comienzo a la ruta con cierta premura pues el viento disminuía la sensación térmica y hacía falta entrar en calor pronto. Tomamos la dirección del Arroyo Baúl y enfilamos hacia el sureste, siguiendo el curso ahora seco, flanqueados por álamos que nos regalan los colores de sus hojas.

picon001
Paraje junto a la antigua Fábrica

A buen paso y por terreno sin desniveles no tardamos en llegar a un bonito prado junto a la Fábrica Pardo, antigua fundición de plomo, hoy día meras ruinas. Descansamos en esa zona y tras un frugal desayuno tomamos el camino del Barranco de la Fonfría que nos dirige ahora al sur, en un ascenso continuo a lo largo de 500 metros hasta el Collado Resinero.

picon005

No obstante, a medio camino más o menos, adentrados ya en los bosques de pinos que pueblan la zona, nos encontramos con una joya de la naturaleza a la que llaman Pino de la Señora y que nos hizo detenernos un buen rato. Nada menos que un Pinus nigra de los llamados Laricio o Salgareño. Desde su copa inclinada nos contemplan más de trescientos años de lozanía vegetal. Y ello pese a que en su base se aprecia daño como de fuego, lo que provoca una oquedad y le resta firmeza, haciendo que se incline hacia un lado.

picon002
El poderoso Pino de la Señora
picon003
Se aprecia un poco más su grandeza al compararlo con la talla humana
picon004
Su corteza asemeja de cerca curiosos y quebradizos puzzles de piezas encajadas

Seguimos remontando el Barranco de la Fonfría a través del bosque de ensueño y cuando estamos cerca de coronar esta parte, ¡zas!, un jabalí y dos jabatos echan a correr a pocos metros de nosotros. Visto y no visto, desaparecen en la espesura. Y ya estamos en el Collado Resinero. A lo lejos, las nubes comienzan a amenazar. Debemos darnos prisa.

El Picón de Gor, nuestra meta, nos espera a apenas un kilómetro de ascenso fácil por terreno prácticamente desprovisto de vegetación.

picon006
Ascenso desde el Collado Resinero. Las nubes se acercan desde el este.

Cuando por fin llegamos al vértice geodésico el descenso de temperatura es tan marcado que nos obliga a abrigarnos como no lo hemos hecho en todo el día. Pero pese al frío queremos un recuerdo del momento.

picon007
En la cima.

Por suerte nada más llegar, poco antes del momento de la foto anterior, había zonas despejadas que nos permitían contemplar buena parte de los cielos del norte y oeste.

Desde aquí deshacemos el camino de nuevo hacia el Collado Resinero y desde ahí tomamos el sendero que lleva al Cortijo de los Corvos. Esta parte requiere estar bien atentos al camino pues se pierde bajo el cúmulo de hojas de pino, piñas y tierra removida. Finalmente nos vamos encontrando con un carril que podemos seguir (o bien en línea más recta, atrochar) para llegar al punto de inicio.